jueves, 15 de junio de 2017

La momia (The Mummy)

El debutante director Alex Kurtzman ha rodado su primer largometraje retratando uno de los viejos mitos del terror clásico; la Momia. El problema es que, tras haber disfrutado en su día de la muy divertida y aventurera versión de "La Momia" que rodó Stephen Sommers en 1999 con Brendan Fraser y Rachel Weisz, esta nueva cinta parece un conjunto de pegotes y retales mal cosidos. La historia comienza como una especie de extraña versión de "Tres reyes" (1999) que degenera en una insulsa película de terror con giros de guión imposibles, eventos increíbles y personajes sin química ni personalidad. El haber usado a famosísimos actores de primera línea como Tom Cruise o Russell Crowe, junto a la guapísima Annabelle Wallis, no salva a la película del desastre. Una lástima, porque con tantos recursos a su disposición, Universal Pictures podría haber hecho algo mucho mejor.

Nota: 3 de 10

miércoles, 7 de junio de 2017

Clash (Eshtebak)

Esta película egipcia del director Mohamed Diab es una de esas pequeñas y desconocidas sorpresas que uno tiene el placer de disfrutar en casos contados, como ocurrió con el magnífico filme paraguayo "7 cajas" (2012). "Clash" se trata de una película rodada casi enteramente dentro de un destartalado furgón de detención policial durante los sucesos que ocurrieron en la primavera árabe de 2013. Ambientada en El Cairo, el director muestra la caótica sociedad de Egipto en los días en que el ejército derrocó al presidente islamista Morsi del partido de los Hermanos Musulmanes, que a su vez vino tras el derrocamiento de Hosni Mubarak. El guión es una maravilla y muestra con maestría la tensión que se va acumulando dentro del camión entre los distintos tipos de egipcios que van subiendo -radicalmente distintos en modos de pensar-, tensión a la que se suma la claustrofobia, la indefensión y también el desastre que ocurre fuera y que les impacta completamente. El director sabe manejar bien los matices grises de los comportamientos. Y desde luego critica el funcionamiento de su país de manera descarnada. Los actores egipcios, desconocidos para nosotros, trabajan magníficamente bien y la película atrapa al espectador y no le suelta hasta el final. Hay momentos de tensión, momentos de humor agridulce y sobre todo momentos duros. Estupenda película.

Nota: 7 de 10