El director David Frankel, que rodó la curiosa e interesante cinta "El diablo viste de Prada" en 2006, vuelve a llevarnos en volandas, veinte años después, a aquella historia y a aquellos personajes para mostrarnos qué ha sido de ellos. Lo mejor es que la cinta mantiene en todo momento el espíritu de la primera película, pero en un mundo que se mueve dos décadas más tarde. Los principales actores vuelven a repetir: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci, y, sinceramente, parece que han firmado algún pacto con el diablo, especialmente las actrices. A estos se les suman estupendas incorporaciones como Justin Theroux, Kenneth Branagh o Lucy Liu. La trama es entretenida desde el mismo inicio, con interacciones empresariales y giros muy similares a los de la primera parte, pero actualizados a los tiempos y problemáticas actuales. Es una digna segunda parte, sin excesivas pretensiones, muy correcta para pasar una tarde agradable.
Nota: 6 de 10